Ir al contenido principal

La Dictadura Cívico-Militar en La Matanza

 Prof. Carlos J. Alegre

 

 


Si se repara en las distintas investigaciones disponibles que permiten “arrojar luz” sobre nuestra pasado más reciente, indudablemente, otra será la historia que comenzará a escribirse de La Matanza cuando a partir de la madrugada del 24 de marzo de 1976, el Palacio Municipal de San Justo, amaneció tomado por militares que controlaban todo ingreso y egreso desde la puerta principal.

El intendente, ungido por el voto popular, por entonces era Francisco Larraza. Un hombre de vasta experiencia política, que ya había ocupado ese cargo en Trenque Lauquen, en 1952, y que veintiún años después comenzaba a ejercerlo en este distrito, junto a su entonces secretario privado, Federico Pedro Russo, quien retomará las riendas democrática del Partido transcurrido este período, que por entonces iniciaba con la inmediata destitución de Larraza del ejecutivo.

A partir de entonces, la intendencia democrática quedó usurpada por los militares de facto, que llevaron adelante el “Terrorismo de Estado”. Los registros universitarios de La Matanza, señalan que a principios del golpe, asumió como interino, el teniente coronel Carlos Tomás Herrero y el comodoro Oscar María Bárcena. En 1978, el coronel José Olego. Al año siguiente, el coronel Félix Camblor, hasta 1981 cuando se hace cargo del partido el coronel Alberto Calloni.

Es de absoluta ingenuidad no suponer que estos coroneles genocidas ignoraban los crímenes horrendos que se cometían en el territorio por aquellos años, violando todo tipo de derechos humanos, como el robo de bebés, la desapariciones forzadas, registradas en la CONAPEP de militantes populares, escritores, sindicalistas, como Manuel Elías González, (Isidro Casanova) Armando A. Zacari (Villa Constructora), así también los desaparecidos Delfor Santos Soto y Titi Vidal, y tantos otros llevados a los centros clandestinos de detención. Entre los secuestrados y torturados, se encontraba también Federico Pedro Russo, quien -según los registros locales-, fue alojado en la comisaría de Gregorio de Laferrere, y “descartado” tiempo más tarde en las inmediaciones del km 35 de la Ruta Nacional N°3.

Uno de los intendentes de facto al cual la prensa acrítica local se encargaba de “magnificar” por su gestión a través de propagandas sobre las obras públicas, fue sin dudas el coronel Félix Camblor, un represor que desde 1975 se desempeñaba como jefe del comando 101 de artillería en Junín, un personaje vinculado a la desaparición sistemática de personas, como el caso del sacerdote marianista Julio Santamaría de dicha localidad.






Acto militar de
los    jerarcas de la Dictadura en Ciudad Evita


Pero… ¿Por qué esta información no llegaba a la opinión pública?  La respuesta se puede hallar en la historia del periodismo en La Matanza, y fuentes académicas que demuestran el blindaje mediático ejercido por los periódicos zonales de la época, como “Enfoques”; “La Matanza, Hoy”; “Clarinada” y “el Centinela”, que no se ocupaban de evidenciar la violencia institucional del Estado, sino que mostraban a través de sus páginas un distrito “ordenado” y en pleno “crecimiento”.

Sus editoriales hablaban de la política de infraestructura económica, que se reflejaba en las obras públicas por los localidades y barrios matanceros, como San justo, donde la figura de Camblor, registrada en las actas notariales, quedó instalada en la “memoria de los vecinos”, con la remodelación de la plaza San Martín, frente al edificio municipal, o a la inauguración de clubes, como el “Club Portugués”, o “Petete” en Isidro Casanova, así también a la pavimentación de calles en Rafael Castillo, y al alumbrado público en la ciudad cabecera y Ramos Mejía, entre otros actos cívicos.

 

                        El Coronel Félix Camblor en una reunión vecinal en Isidro Casanova


Como ya es de público conocimiento, la situación económica para el año 1981, empeoraba en el país debido a las políticas liberales de Martínez de Hoz (ministro de Economía durante la Dictadura cívico-militar) sus consecuencias fueron las mismas de siempre, inflación, ajuste, baja de salarios y endeudamiento feroz. Serán años de paralización de las actividades empresariales, que intentará taparse con la Guerra de Malvinas. El afán perseguido por los dictadores, de perpetuarse en el poder, llegará a su fin, con la sangre de estos soldados, muchos de ellos matanceros, quienes se convertirán, desde el Atlántico sur, en los verdaderos “Padres de la Democracia”.

En 1983 Raúl Alfonsín será el nuevo presidente argentino, mientras que la ciudadanía matancera elegirá como Intendente municipal a Federico Pedro Russo, denominado por sus correligionarios como el gran Caudillo Peronista, de perfil conciliador, humanista y cristiano, el cual implementará en el distrito políticas inclusivas, y de promoción social por lo cual será reelecto en 1987 y ejercerá sus funciones hasta el año 1991.

 



Comentarios

Entradas populares de este blog

Historia del Club Social y Deportivo González Catán (Desde sus comienzos hasta 1948)

El siguiente trabajo es una recopilación de texto realizada por Alberto Misetich de los escritos, prácticamente inéditos de Marina Igual de Converso y acompañada por una excelente selección de fotos que marcan la historia de esta importante institución de Gonzalez Catán Alberto Misetich (albertmise@yahoo.com.ar) González Catán / Argentina Instituto del Patrimonio Histórico Cultural de La Matanza (IPaHC) En los comienzos del año 1927 se formó un equipo de Football que al ir adquiriendo prestigio, deseó tener un nombre. Fue así que uno de sus componentes, José María Chávez eligió el nombre. El 17 de Julio de 1927 se fundó el primer Club de González Catán, llamado “Honor, Paz y Constancia”, siendo su primer presidente el Señor Basile, y más tarde el Señor Bidoglio. El Football fue la primera actividad de este club, y su equipo fue de los mejores de esta zona, con orgullo para nuestro pueblo. Recordemos como homenaje a sus primeros integrantes: Pastor, Ducloc, Igual, Álvarez, Márquez...

LOS TRECE TESTIGOS DE LAFERRERE.

El poblado de Laferrere -en el centro del Partido de La Matanza- a 24 km del centro de la ciudad de Buenos Aires y fue fundado hace 108 años, en 1911. Los primeros planos de los chalets que se proyectaron en la actual ciudad son de 1852 y 1858 , pero en 1912 Pedro Luro, Honorio Luque y Gregorio de Laferrere pensaron en una ciudad modelo para ese entonces, con la construcción de unos 100 particulares chalets que no fueran conventillos como los que se propagaron en capital en aquella época. El proyecto soñaba con un pueblo de veraneo y fines de semana para la élite porteña que ocuparía dichas construcciones, u otros pasajeros que llegarían gracias a la reciente parada del ferrocarril en este lugar (línea Belgrano Sur que recorre el oeste del Gran Buenos Aires, desde Constitución hasta la estación 20 de Junio). Los fundadores querían que la ciudad tuviera luz eléctrica, servicios sanitarios, teléfono y hasta un tranvía. Los primeros residentes de la ciudad. En esta imagen aparece la famil...

Las vacas del escudo: la historia ganadera de La Matanza que marcó un siglo

Con sus tierras fértiles, de arroyos generosos y estancieros comprometidos (o expropiados),  La Matanza  cumplió un papel clave en el suministro de carne durante la gobernación de  Juan  Manuel de Rosas.  El  emblema del partido todavía guarda memoria de aquel esplendor rural. Por Leonardo A. Racedo (1) (I.Pa.H.C) Con motivo de un nuevo aniversario del partido de La Matanza, vale la pena recordar que una buena parte de la historia de este municipio – que cumple 422 años- se encuentra muy bien resumida en su heráldica. En su escudo, creado en 1967 por el periodista e investigador don Oscar Félix Haedo, se nos ofrecen unas pinceladas de algunos pasajes de su rico pasado histórico. Pero justamente por tratarse de un resumen, los acontecimientos representados en su blasón dejan fuera curiosos detalles que merecen ser contados con mayor detenimiento, especialmente por la relevancia que tuvieron en una época en la que  La Matanza vivía un esplendor muy disti...